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El impuesto exacto
Por qué tanta gente paga de más, qué se ha medido sobre las preocupaciones de dinero y lo que vemos en el despacho.
Se suele pensar que el problema con el SAT es pagar muchos impuestos. En abril de 2026, 73 de cada 100 declaraciones anuales de personas salieron con saldo a favor: durante el año se pagó más de lo que tocaba.
El dato es del SAT, y no fue solo en las personas. En su declaración anual, 202,918 empresas también salieron con saldo a favor, y entre todas sumaron unos 270 mil millones de pesos.
Lo que se paga de más se puede recuperar: al 7 de mayo, el SAT ya había devuelto 31,870 millones de pesos a 4 millones 551 mil contribuyentes.
Si tantos pagaron de más, ¿cuánto es lo que de verdad toca pagar?
Lo justo es lo exacto.
El impuesto justo es el número que sale de aplicar la ley completa: todos los ingresos, y también todas las deducciones, los saldos a favor que se pueden recuperar y los beneficios que da la propia ley, los llamados estímulos. Ni un peso de más por desorden, ni uno de menos por atajo.
¿Por qué se paga de más?
El saldo a favor es lo que se pagó durante el año, por adelantado, por encima del impuesto que de verdad tocaba. Las personas con sueldo, y muchas con negocio propio, pagan cada mes sin descontar sus deducciones personales, como las consultas médicas, el dentista o los intereses de la hipoteca. Esas deducciones se aplican hasta la declaración anual, y ahí aparece la diferencia.
Las empresas también pagan por adelantado: cada mes, con la proporción de ganancia que tuvieron el año anterior. Si este año ganaron menos en proporción, esos pagos rebasan el impuesto del año.
Y a veces se paga de más por algo más simple: una deducción que correspondía y no se aplicó, y que entonces terminó pagando impuesto.
Lo que se pagó de más regresa con una condición: estar al día. Para pedir la devolución hay que haber presentado la declaración anual, y si hay adeudos firmes, el SAT los descuenta de lo que tendría que devolver. Cumplir es lo que permite recuperarlo. Y puede ser rápido: en la temporada de declaraciones de abril, el SAT depositó las devoluciones de las personas en 3.9 días en promedio, cuando la ley le da hasta 40 días hábiles.
¿Qué tiene que ver con la tranquilidad?
Mucho, y se ha medido. Un pendiente de dinero no se queda en el escritorio: se va con uno a la junta, a la comida y a la casa. En 2022, 10,000 trabajadores de Estados Unidos dijeron perder, en promedio, 6.4 horas de su semana de trabajo distraídos por preocupaciones de dinero.
Cuando el pendiente se resuelve, se trabaja mejor. En la India, a un grupo de trabajadores le adelantaron un pago que ya era suyo. Ese mismo día saldaron sus deudas, y desde el día siguiente produjeron casi 7% más que sus compañeros que seguían esperando, y con menos errores.
Con las empresas pasa algo parecido. En una encuesta de la Universidad de Oxford, los responsables de impuestos de grandes compañías calificaron qué tanto pesa cada factor al decidir en qué país invertir. No saber cuánto impuesto les va a tocar pesó mucho para 72 de cada 100; el monto del impuesto, para 57 de cada 100. A más empresas les preocupa no saber cuánto van a pagar que pagar mucho.
Como estos, revisamos muchos otros estudios para escribir este texto, y nos dejan una conclusión: conocer el número exacto da seguridad y da herramientas para decidir. En impuestos, una cantidad que se conoce a tiempo se puede planear, y un negocio que planea decide con calma y precisión.
¿Qué dice la ley?
En México, tratar con el SAT suele salir bien: según el INEGI, en 78 de cada 100 trámites fiscales de 2025, como declarar impuestos o darse de alta en el RFC, la persona salió satisfecha.
Y el SAT escribió en su plan de trabajo para 2026 a quién va a revisar:
«Las revisiones se enfocarán en quienes presentan irregularidades, no emitiendo actos de fiscalización a quienes cumplen correctamente y a tiempo con sus obligaciones fiscales».
Es decir: quien cumple bien y a tiempo tiene menos posibilidades de que el SAT le abra una revisión este año.
Y «a tiempo» tiene fecha: la declaración anual de 2026 se presenta en 2027, a más tardar el 31 de marzo las empresas y en abril las personas. Estamos en el último trimestre del año: todavía hay tiempo para revisar los números antes de que cierre.
Con quien paga tarde o de menos, la ley también es clara: lo que se debe se actualiza con la inflación y, en 2026, suma 2.07% de recargos por cada mes de atraso. Si es el SAT quien descubre lo que no se pagó, cobra además una multa de 55 a 75 pesos por cada 100 que faltaron; si el negocio lo corrige antes por su cuenta, no hay multa.
¿Y cuando el negocio crece?
Mucha gente cree que a su negocio no le va a pasar nada. Pero mientras más crece un negocio, más cosas dependen de que esté al día. Para venderle al gobierno necesita una opinión de cumplimiento positiva, la constancia del SAT que dice que está al corriente, salvo que tenga un convenio para pagar sus adeudos a plazos. Sin esa opinión tampoco obtiene la constancia de residencia fiscal, el documento que sirve para no pagar impuestos dos veces al hacer negocios con otros países.
Y desde este año, un adeudo firme puede frenar la facturación: si el año anterior el negocio facturó más de cuatro veces ese adeudo, el SAT puede restringirle el sello digital, el certificado con el que emite sus facturas. Mientras más vende un negocio, más fácil lo alcanza esta regla.
Un negocio que se piensa a largo plazo se construye como un patrimonio, y da gusto saber que todo ese esfuerzo también está bien hecho ante la ley.
¿Qué vemos desde asefi Contadores?
Buscamos con cada cliente el impuesto exacto, el que sale de aplicar la ley completa. En la oficina le explicamos qué documentos sirven y qué es deducible y qué no, para que se aproveche cada deducción que corresponde, y solo esas. Cuando hay dudas, le hablamos.
Con el tiempo, nuestros clientes saben cuánto van a pagar y por qué. Siempre hay variaciones, pero con la asesoría mensual de nuestros contadores, las tienen contempladas.
Muchas veces la dirección del negocio ya sabe lo que tiene que hacer. Lo que cambia las cosas es que alguien se lo diga con claridad, se lo recuerde a tiempo y lo acompañe en el camino.
Cada año hay clientes que deciden pedir su devolución sin contador. Cuando el SAT se la niega, regresan con nosotros. Pedir una devolución parece un trámite, y detrás hay trabajo de contador: conocer la ley completa y que cada número tenga su comprobante.
Por eso con nuestros clientes repartimos el trabajo: ellos se dedican a su negocio, y la preocupación por los impuestos nos toca a nosotros. La ética de nuestra profesión, la contaduría, es que el impuesto sea exacto.
¿Qué se gana con pagar lo exacto?
Confianza y tranquilidad.
Confianza, porque el número sale de aplicar la ley completa y se puede explicar peso por peso. Tranquilidad, porque se cumple con la ley, sin recargos ni multas que lleguen de sorpresa, y el negocio crece en el camino correcto. Y si llega una revisión, cada operación tiene con qué demostrarse: es lo que los contadores llamamos materialidad.
De quienes pagan lo justo, en el despacho lo decimos así: «Tal vez no les gusta pagar impuestos, ¿conoces a alguien a quien sí? No creo, pero les gusta la tranquilidad que les da cumplir y ver a su negocio crecer con seguridad».
¿Te gustaría evaluar el cierre fiscal de 2026 en tu negocio?
Platícanos tu caso.
asefi® Editorial · C.P. Erasto Chávez Fósil
Fuentes
Saldo a favor y devoluciones. SAT, comunicado 37-2026, 7 de mayo de 2026: 10,783,158 declaraciones anuales de personas del ejercicio 2025, de las que 7,903,206 resultaron con saldo a favor del ISR; 202,918 empresas con saldo a favor por unos 270,130 millones de pesos; 31,870 millones de pesos devueltos a 4,551,045 contribuyentes, depositados en 3.9 días en promedio. Requisitos y plazo de la devolución, y descuento de adeudos: Código Fiscal de la Federación, artículos 22 y 23; Resolución Miscelánea Fiscal 2026, regla 2.3.9.
Por qué se paga de más. Ley del Impuesto sobre la Renta: artículo 96 (retención mensual del sueldo, a cuenta del impuesto anual), artículo 151 (deducciones personales en la declaración anual) y artículo 14 (pagos mensuales de las empresas con el coeficiente de utilidad del año anterior). Fechas de la declaración anual: artículo 76, fracción V (empresas, dentro de los tres meses siguientes al cierre del año) y artículo 150 (personas, en abril).
Preocupaciones de dinero y trabajo. Sergeyev, Lian y Gorodnichenko (2025). The Economics of Financial Stress. The Review of Economic Studies, 92(5), 3403 a 3437. doi.org/10.1093/restud/rdae110; encuesta de 2022 a 10,000 trabajadores de Estados Unidos, sobre lo que cada quien dice de sí mismo. Kaur, Mullainathan, Oh y Schilbach (2025). Do Financial Concerns Make Workers Less Productive? The Quarterly Journal of Economics, 140(1), 635 a 689. doi.org/10.1093/qje/qjae038; experimento con 408 trabajadores de Odisha, India, en 2017 y 2018.
Certeza fiscal y empresas. Devereux (2022). What creates tax uncertainty? Evidence from three phases of a cross-country survey. Oxford University Centre for Business Taxation, documento de trabajo 22/20; encuesta a responsables de impuestos de grandes empresas multinacionales en 2016, 2018 y 2020, sin revisión por pares. En la misma línea, con revisión por pares: Jacob, Wentland y Wentland (2022), Management Science, 68(6), 4065 a 4089, doi.org/10.1287/mnsc.2021.4072: cuando subió la incertidumbre fiscal, empresas de Estados Unidos aplazaron inversiones grandes.
Trámites fiscales en México. INEGI, Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental 2025, principales resultados, 21 de mayo de 2026, página 39: satisfacción en 78.3 de cada 100 trámites fiscales (ante el SAT o Hacienda). Personas de 18 años y más en ciudades de 100 mil habitantes o más.
El plan del SAT. SAT, Plan Maestro 2026, 26 de enero de 2026, página 10.
Recargos y multas. Código Fiscal de la Federación, artículos 17-A, 21, 73 y 76; Ley de Ingresos de la Federación 2026, artículo 11; Resolución Miscelánea Fiscal 2026, regla 2.1.20.
Opinión de cumplimiento, gobierno y otros países. Código Fiscal de la Federación, artículo 32-D; Resolución Miscelánea Fiscal 2026, regla 2.1.36; Anexo 2, fichas 24/CFF (constancia de residencia fiscal) y 26/CFF (opinión de cumplimiento).
Sello digital. Código Fiscal de la Federación, artículo 17-H Bis, fracción XII.
Sobre este texto. Este texto es el segundo de una colección sobre la relación entre quienes dirigen un negocio y sus números. Los datos de México son del SAT, del INEGI y de la ley vigente. Los estudios de fuera son recientes y con adultos: trabajadores de la India y de Estados Unidos, y responsables de impuestos de grandes empresas. Ninguno mide los impuestos de un negocio mexicano; llevarlos a nuestro terreno es una decisión editorial nuestra. Lo que sale del despacho es lo que hemos visto en veintinueve años. Cada cifra se revisó contra su fuente original del 1 al 3 de octubre de 2026.